“Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos” (Mat. 24:24).

LAS DIEZ VÍRGENES

Después de su discurso de Mateo 24 acerca de las señales de su venida, Jesús habla, en Mateo 25, de cómo estar preparados para ello.

Lee, en Mateo 25:1 al 13, la parábola de las diez vírgenes. ¿Qué está diciendo Jesús aquí que debería ayudarnos a entender cómo podemos estar preparados para su regreso?

Jesús comienza esta parte de su discurso hablando de diez vírgenes. El término “vírgenes” sugiere que representan a los que profesan ser cristianos, que no están del lado de Satanás en el Conflicto. Aunque se las compara con el Reino de los cielos (Mat. 25:1), en el tiempo del fin, todas se duermen (Mat. 25:5). Cristo ya había advertido que había que velar (Mat. 24:42), o mantenerse despiertos, para no ser desechados cuando él volviera.

Las diez vírgenes tenían lámparas y todas salieron al encuentro del novio, lo que significa que todas estaban esperando su venida. Hubo un retraso, y todas las que creían en su venida se durmieron. De repente, en la oscuridad de la noche, todas se despertaron: venía el novio (Mat. 25:1-6).

Las vírgenes insensatas se sobresaltaron: la llegada del novio las encontró desprevenidas. ¿Por qué? Una versión dice que “nuestras lámparas se apagaron” (Mat. 25:8). Otras versiones, fieles al original griego, dicen que las lámparas “se están apagando”. Todavía había una llama parpadeante. Todavía tenían un poco de aceite, pero no lo suficiente como para estar preparadas para encontrarse con Cristo.

Entonces, ¿cuál es el problema? Estas vírgenes representan a los cristianos que esperan que Cristo regrese, pero tienen una experiencia superficial con él. Tienen un poco de aceite, el Espíritu obra de algún modo en su vida, pero es solo un parpadeo; están satisfechos con poco cuando necesitan mucho.

“El Espíritu obra en el corazón del hombre de acuerdo con su deseo y consentimiento, implantando en él una nueva naturaleza. Pero, las personas representadas por las vírgenes fatuas se contentaron con una obra superficial. No conocen a Dios. No han estudiado su carácter; no han mantenido comunión con él. Por lo tanto, no saben cómo confiar, cómo mirar y vivir. Su servicio a Dios degenera en formulismo” (PVGM 338).

¿Cómo podemos mirarnos a nosotros mismos y asegurarnos de que no estamos cometiendo los mismos errores que estas personas? Si nos vemos en este rol, ¿de qué forma podemos cambiar?

245 Visitas

comments powered by
Disqus
Lección de Hoy

LA ESPOSA DE JOB

Este es probablemente un buen momento para tratar con otra víctima en la historia de Job: su esposa. Ella aparece solo en Job 2:9 y 10. Después de esto, ella se desvanece del relato y de la historia. No se nos dice nada más de ella. Sin embargo, considerando todo lo que suc...

Leer más...

“DEJA QUE LOS MUERTOS ENTIERREN A SUS MUERTOS”

Primero, en Mateo 8:18 al 22, vemos a dos hombres que se acercan a Jesús con el deseo de ser sus discípulos. Ambos son sinceros y, no obstante, ambos parecen tener algo que los retiene. Entonces Jesús, que conoce todos nuestros pensamientos, va al centro del asunto.

Leer más...

“Cordel de tres hilos no se rompe fácilmente”

Por Juan José Andrade

El título de este artículo ha sido tomado de Eclesiastés 4: 12. En este pasaje, la Biblia refiere las palabras del sabio Salomón que para ilustrar la fuerza y el poder de la unidad utiliza la figura del cordel de tres hilos. El contexto más amplio al texto citado dice así:

Leer más...

El pecado de David y sus consecuencias: ¿justicia o misericordia divina?

Por Rubén Tenorio

El fundamento del gobierno de Dios descansa en dos grandes atributos: su justicia y su misericordia. Cuando es necesario definir un caso como el de David, ¿hacia dónde se inclina la balanza? ¿En qué encuentra su mayor deleite el Señor?

Leer más...

CEÑIDOS CON LA VERDAD, LA CORAZA DE JUSTICIA

Pablo pudo haberse referido a un delantal de cuero que ofrecía alguna protección al abdomen pero permitía libre el movimiento para la acción. En este sentido, el ceñidor, o delantal, era una pieza básica de la armadura.

Leer más...

EL PRÍNCIPE DE ESTE MUNDO

Cuando Dios instaló a Adán y a Eva en el Jardín del Edén, les confió la administración del Edén (Gén. 2:8, 15), y el cuidado de todas las criaturas en las aguas, los cielos y sobre la tierra (Gén. 1:26, 28). Cuando Adán nombró a todos los animales, demostró su m...

Leer más...

Guarda tu corazón

Por Alejo Aguilar

La mayoría de nosotros acostumbramos guardar algo. Guardamos secretos, recuerdos y, sobre todo, cosas (¡a veces tantas que lo lamentamos al tener que mudarnos!) La acción de «guardar» obviamente no es ajena a los personajes bíblicos, solo que el concepto bíblico es algo más...

Leer más...

SOBRELLEVAR CARGAS (Gálatas 6:2-5)

La palabra “carga”, en Gálatas 6:5, es báros, y habla de un peso grande que debía llevarse a grandes distancias. Luego, llegó a ser una metáfora para cualquier dificultad, tal como un largo día de trabajo (Mateo 20:12 ). Por el contexto inmediato, la admonición de Pablo era...

Leer más...

EL HOMBRE VIEJO Y EL NUEVO, ¿QUIÉN VIVE EN QUIÉN?

Por Juan José Andrade

Te presento el siguiente cuestionamiento y ruego tu colaboración: El hombre viejo y el hombre nuevo, ¿pueden convivir juntos en una persona o necesariamente uno desechará al otro?

Leer más...

El anillo de sellar de Dios

“En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel hijo de Salatiel, siervo mío, dice Jehová, y te pondré como anillo de sellar; porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos” (Hageo 2:23). El mensaje final de Dios a Hageo fue dado el mismo día que el ...

Leer más...