“Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río” (Eze. 47:9).

Conclusión

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee Jeremías 22:1 al 6; Ezequiel 16:49; y Zacarías 7:9 y 10. Lee también el “Comentario de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 4, pp. 1.186, 1.187; y “El propósito de Dios en nuestros sanatorios”, Testimonios para la iglesia, t. 6, pp. 230, 231.

“¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miq. 6:8, NVI). ¿Cuánto más claro podría ser Dios con respecto a lo que él pide de su pueblo? Dios nos ha mostrado lo que es “bueno”; y este “bueno” es la misma palabra usada en Génesis 1 al hacer referencia a la creación antes de la Caída. De este modo, en forma implícita, se nos dirige al ideal antiguo, a lo que Dios quería para nosotros y, en última instancia, a lo que él restaurará después de que Jesús regrese. La frase “qué pide [o espera] Dios de ti” también podría traducirse como “lo que Dios busca de ti”. Es decir, ¿qué es lo que Dios “busca de” nosotros, su pueblo? La respuesta es cómo debemos relacionarnos con otros y con Dios. Primero, tenemos que “hacer justicia”. Esto es muy apropiado, pues podemos ayudar a los que, a menudo, son víctimas de las injusticias. Segundo, hemos de “amar misericordia”. Vivimos en un mundo que puede ser muy despiadado. Qué testimonio poderoso daríamos si amáramos la misericordia y mostráramos ese amor a otros. Tercero, debemos humillarnos ante Dios. Si Dios en Miqueas 6:4 dijo a su pueblo que mirara atrás, a su liberación de Egipto, como una razón para que caminara humilde y fielmente ante él, ¿cuánto más se debe aplicar esto a nosotros, que hemos sido redimidos por la sangre de Jesús? La realidad de la Cruz, y lo que costó redimirnos, debería siempre mantenernos humildes ante Dios.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Qué otros textos del Antiguo Testamento hablan sobre nuestra obligación hacia los necesitados?
  2. En Amós 5, los versículos 21 al 24 son palabras fuertes acerca de la gente religiosa en los tiempos de Amós, y señalan que Dios mostraba más interés en el modo en que trataban a otros que en los ritos religiosos que él mismo había instituido. ¿Qué nos dice esto respecto de dónde debemos poner el énfasis?
  3. ¿Cómo podemos precavernos contra el peligro de que, al trabajar para suplir las necesidades materiales de otros, terminemos descuidando sus necesidades espirituales? ¿De qué forma podemos alcanzar un equilibrio correcto en nuestro deseo de ministrar a los necesitados que nos rodean?

552 Visitas

comments powered by
Disqus
Lección de Hoy

LA RESTAURACIÓN (PARCIAL)

La historia de Job concluyó con una nota positiva, en contraste con las de otros personajes de la Biblia. Los eruditos bíblicos, a veces, hablan acerca de la “restauración” de Job. Y es cierto que, hasta determinado punto, muchas cosas le fueron restauradas.

Leer más...

EL REINO FINAL

Entre otras cosas, la Biblia es un libro acerca de historia, pero no es un libro de historia. Habla de sucesos pasados y los usa para presentar lecciones espirituales. Estos eventos del pasado nos enseñan verdades sobre el modo en que hemos de vivir aquí y ahora.

Leer más...

“Cordel de tres hilos no se rompe fácilmente”

Por Juan José Andrade

El título de este artículo ha sido tomado de Eclesiastés 4: 12. En este pasaje, la Biblia refiere las palabras del sabio Salomón que para ilustrar la fuerza y el poder de la unidad utiliza la figura del cordel de tres hilos. El contexto más amplio al texto citado dice así:

Leer más...

¿Qué significa adorar a Dios en espíritu y en verdad?

Por Omar Velázquez

En primer lugar, quiero reconocer tu sinceridad en tu pregunta. Porque, es cierto, la lección presenta demasiado material teológico sobre la divinidad de Cristo para fundamentar nuestra adoración a Él. Al meditar en tu pregunta, creo que esa no es tu preocupación, sino el s...

Leer más...

El pecado de David y sus consecuencias: ¿justicia o misericordia divina?

Por Rubén Tenorio

El fundamento del gobierno de Dios descansa en dos grandes atributos: su justicia y su misericordia. Cuando es necesario definir un caso como el de David, ¿hacia dónde se inclina la balanza? ¿En qué encuentra su mayor deleite el Señor?

Leer más...

¿Contesta Dios las oraciones?

Por Abimael Lozano

Todos en algún momento de nuestra vida cristiana hemos acudido a Dios en medio de la desesperación para pedirle su intervención por una situación especial de sanidad, finanzas o protección sin haber recibido una respuesta a nuestra oración. Debo reconocer que el aparente si...

Leer más...

¿FELICES PARA SIEMPRE?

A menudo, las historias para niños concluyen con la línea: “Y fueron felices”. En algunos idiomas es casi una frase gastada. La idea es que cualquiera sea el drama –el rapto de una princesa, un lobo feroz, un rey malvado–, el héroe y su flamante esposa triunfan al final.

Leer más...

Tu identidad en 56 versículos

Por Raquel Bouvet de Korniejczuk

Seguramente te has preguntado más de una vez quién eres, de dónde vienes y a dónde irás cuando mueras. Ya te habrás dado cuenta de que no todo en este mundo funciona bien y habrás averiguado por qué las personas son malas, por qué la naturaleza está dañada y qué se podría h...

Leer más...

EL FIN

EN LAS CLASES DE REDACCIÓN, se enseña la importancia de que los textos tengan un buen final. En las obras de ficción, donde el contenido no es verídico pero debe ser verosímil, el autor necesita completar el trabajo con un final satisfactorio. Sin embargo, también en el cas...

Leer más...

El anillo de sellar de Dios

“En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel hijo de Salatiel, siervo mío, dice Jehová, y te pondré como anillo de sellar; porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos” (Hageo 2:23). El mensaje final de Dios a Hageo fue dado el mismo día que el ...

Leer más...