“Uno solo es el dador de la Ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

Santiago 4:12

miércoles 26/nov/2014

UNA NEBLINA

Lee Santiago 4:14. ¿Qué punto vital se presenta aquí?

La vida es incierta. Cada respiración es un don. Santiago 4:14 usa una palabra griega muy rara (atmís), que se traduce como “neblina”, “vapor”. Como la palabra hebrea hébel (“aliento o vapor”), que aparece 37 veces en Eclesiastés, y a menudo es traducida como “vanidad”, enfatiza la naturaleza transitoria de la vida. ¿Quién no ha experimentado, especialmente cuando ya los años se nos notan, cuán rápida y fugaz es la vida? Ya bien entrado en años, el muy conocido evangelista Billy Graham dijo: “Yo nunca supe que la vida pasaba tan rápidamente”.

En otras palabras, siempre está la inminencia de la muerte. Todos estamos a solo un latido de ella. Cualquiera de nosotros, en cualquier momento, por cualquier razón, puede morir en un instante. Cuán ciertamente decía Santiago: “No sabéis lo que será mañana” (4:14), incluyendo la muerte.

“No insistiré sobre la brevedad e incertidumbre de la vida; pero hay un terrible peligro, que no se entiende suficientemente, en demorarse a ceder a la invitación del Espíritu Santo de Dios, en preferir vivir en el pecado, porque tal demora consiste realmente en eso”

CC, p. 31

Además, no solo la vida es muy corta, sino también, en sí misma y por sí misma, puede ser muy insatisfactoria.

Lee Eclesiastés 2:15 al 19; 4:4; 5:10; y 9:11 y 12. ¿De qué modo el mensaje de Salomón aquí solamente añade énfasis al punto que presenta Santiago?

Vemos mucha injusticia, mucha falta de equidad, tantas cosas que no tienen sentido en esta vida. No sorprende que todos anhelemos la vida eterna que Jesús nos prometió. Sin eso, somos solo una neblina, un vapor, que desaparece y somos olvidados para siempre.

Evalúa: ¿Cuánto de este mundo te retiene en sus garras? ¿Cómo puedes siempre recordar cuán frágil es todo aquello?

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